miércoles, abril 12, 2006

 

Mi estilo de vida y el estado

Aceptemos que el orden económico y social, la cultura a la que pertenecemos y la necesidad de procurarnos unos recursos suficientes para poder vivir, establecen nuestro estilo de vida.

Evidentemente podemos intentar bascular, hacer equilibrismos con todos estos factores para intentar acomodarlos en la medida de lo posible a nuestros deseos. Si nuestra novia no nos deja salir los sábados con nuestros amigos podemos intentar salir los viernes -que ella trabaja-. Si no ganamos lo suficiente para poder comprarnos ese ático en el centro, nos lo intentaremos comprar en Segovia...

Así es la vida. Pero lo que me preocupa no es esto, porque está claro que vivir no es andar decidiendo qué camino coger (como muchos se empeñan en hacernos ver) sino que más bien se trata de elegir aquél camino por el que nos dejan pasar. Lo que me preocupa es la intervención del estado en todo esto.

Durante mi corta experiencia profesional ya he sido testigo de cuestionables actuaciones de nuestro Estado sobre nuestros modos de vida. El Estado se fija en nuestro estado civil, en el lugar donde vivimos, en nuestros gastos y en nuestras deudas, en nuestro sueldo, en fin, en una infinidad de parámetros para decidir si concordamos con el estilo de vida promulgado o no.

En mi caso, y lamentablemente para mí, no encajo en absoluto. Cuando pido ayudas para cualquiera de mis proyectos me las deniegan, y cuando toca resolver la declaración de la renta siempre me sale a pagar. Mis compañeros me dicen: "compra una casa, no seas tonto". Y tienen razón, debo tener cara de gilipollas.

Porque mientras que a mí me toca pagar al Estado cada año unos 1000 euros, a un compañero mío le devuelven 800 cuando gana 10000 euros más al año que yo. Claro, es que él se está comprando una casa. ¡Coño! es que yo no tengo para comprarme una casa... Claro, es que él está casado... ¿y qué, si su mujer también trabaja?

Por supuesto que no sé exáctamente los parámetros y factores que rigen las ecuaciones que calculan a quién le toca pagar y a quién recibir. Lo que sé, es que mi modo de vida está penalizado por el Estado. Y me gustaría saber por qué. Por qué no puedo vivir con unos amigos y vivir de alquiler y así tener más dinero para viajar, para conocer, para emprender. Por qué en un país dónde brillamos por la falta de nuevas ideas y por nuestro estancamiento social y cultural se priman las familias "de toda la vida" y un modo de vida sendentario y vegetativo.

No lo entiendo, y ese es mi problema. Por un lado se quejan de la ausencia de movilidad laboral, de la baja tasa de creación de empresas, de la cultura de compra de viviendas, de la subida del precio de las viviendas... y por el otro, subvencionan, patrocinan y promueven todo esto.

Desde luego, si hay alguna enfermedad de la que de verdad adolecen nuestros políticos, ésa es la hipocresía.

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